|
PEREGRINACION ARGENTINA vol. 2 by Alex Carballo
2º lugar de culto: Caviahue (norte de la provincia de Neuquén)
Mi peregrinación en los Andes Argentinos es una ruta sur-norte, así que me voy de San Martín de los Andes hacia Caviahue. Y Caviahue es otra historia, un valle perdido a aprox. 450 kms. al norte de San Martín, en lo más profundo de la provincia de Neuquén y mayoritariamente territorio Mapuche, los indígenas chileno-argentinos que no se dejaron colonizar por los españoles y que siguen conservando sus costumbres, su economía basada principalmente en la ganadería, su lengua y su aislamiento e independencia, pues no son demasiado amigos de mezclarse con otras culturas.
Tuve que alquilar un coche para llegar a Caviahue y menos mal que insistí que necesitaba cadenas de nieve porque sino todavía creo que andaría tirado por allí. El paisaje es distinto a todo lo que he visto hasta ahora: para la latitud en donde nos encontramos, el pueblo está a mucha altura, 1600 m. sobre el nivel del mar, así que lo normal es que la nieve cubra todo el valle, por lo que el mejor medio de locomoción en invierno es una moto de nieve.
Está a la orilla del lago Caviahue y rodeado de montañas no muy escarpadas de 2000 a 2500 metros de altura y presidiéndolo todo el volcán activo Copahue, de 2950 m., con glaciar, cornisas y un precioso lago azul turquesa en su cráter.
Pero lo que le da un carácter muy especial son las Araucarias, un árbol único de esta región andina (tanto chilena como argentina), una conífera tipo abeto pero de ramas más tupidas y lo más curioso de todo, no es hermafrodita, sino que hay araucarias machos y araucarias hembras (no se porque pero las hembras son mas bajitas y redondas y los machos mas altos y puntiagudos...). Los bosques de araucarias llegan hasta aprox. los 2.000 m. de altura y como hay mucha separación entre troncos son perfectos para sesiones de freeride en días de mal tiempo.
Y si las araucarias hacen a este lugar especial, sus aguas termales también y más cuando descubres que puedes llegar telemarkeando hasta unas termas naturales, en un paisaje casi fantasmal, en una hondonada cubierta de nieve aparece una balsa de agua sulfurosa y un par de barracones abandonados donde uno puede primero hacer una sauna de vapor y luego un baño relajante a 35-40 º C mientras fuera del agua se puede estar a muchos grados bajo cero. Lo peor viene luego, salir del agua calentita, secarse como uno pueda, volver a vestirse de peregrino, ponerle las pieles a los skis y subir hasta la parte superior de la estación para poder volver a la civilización; es una subida suave de solo 30 min. pero con el bajón de tensión del baño se hace un poco “cuesta arriba”.
El “hostal para peregrinos” indispensable es el Refugio de Caniche (Rubén Vargas & family), donde podrás disfrutar de su buena onda, su experiencia y conocimiento de la zona, la cocina de Marcelo y su conversación y además, si no andan de andinismo por ahí, hacer alguna actividad interesante con los míticos “Serges”, Serge Vitelli y Serge Cornillat, una motos de nieve y unos caballos pero mejor no explicar mucho e ir a descubrirlo por uno mismo. Y en Caviahue también encontré otro penitente, Mauro, un argentino de origen italiano que de visita por Livigno, vió la belleza del telemark, se compró un equipo, un libro y un video y desde entonces desliza con talón libre por las estaciones argentinas y con el que fue un placer no solo deslizar sino también compartir mesa y conversación con su familia y amigos.
|
|
 |