Durante la época de Sondre Norheim y predecesores las únicas botas disponibles que había para practicar el Telemark eran de cuero y con una prolongación en la punta para poder anclarlas a la fijación y poder hacer el movimiento de balanceo.
Con la intoducción por parte de Klaus Obermeyer de las botas de plástico con el escarpín (las típicas vamos) en el esquí alpino, los practicantes del telemark no fueron menos que vieron como aparecían en el mercado unas botas SIMILARES a las de Alpino, pero con la funcionalidad de poder doblar el pie por los dedos, para así tener un mejor control del esquí de la montaña y evitar las típicas torceduras de tobillo que provocaban las antiguas botas.
Las botas de Telemark disponen todas de suela de verdad, es decir, como las de esquí de montaña, lo que las hace un poco más cómodas para poder caminar. La punta es más alargada que las botas de alpino, ya que se aprovecha esta para el anclaje y punto de articulación en la fijación.
Puedes elegirlas con cuello alto, cuello corto, mayor dureza o menor de los plásticos, en función de cuál es el terreno que vayas a pisar: Si vas a hacer el animal en la bajada (u lo que llaman freeride) es preferible que te pilles unas botas rígidas y de cuello alto para tener una mejor trasmisión de potencia desde las piernas hacia el esquí, pero si vas a hacer caminatas con los esquíes de esas interminables, lo mejor es que elijas una bota de cuello no tan alto y de plásticos blanditos, para que así te atormenten menos durante las pateadas, pero eso si, deberás de sufrir un poco más en el descenso,... (esto es lo que llaman por ahí backcountry)
Otro factor a tener en cuenta es la sensación! Cuanto más blandita más sensación de libertad y cuanto más rígida, más "alpine style".
Ante todo!!!!!!! Píllate las botas que mejor se adapten a tu pie!!!!!!! Y sobretodo, estas botas SON DISTINTAS a las que se usan en alpino, por la funcionalidad de doblar la punta que hemos comentado. Continuar |